ServiciosEstrategia de Marca, Rebranding
SectorHostelería
Ogalo es una franquicia australiana fundada en Sídney en 1988, su producto y negocio giran entorno a una receta familiar de pollo marinado al estilo portugués. Con el tiempo, lo que comenzó como un pequeño negocio local impulsado por el orgullo familiar creció hasta convertirse en una cadena muy reconocida dentro de la ciudad.
Su oferta siempre se ha caracterizado por la autenticidad de la receta y un producto que ofrece mucho más de lo que sugiere su imagen. Ogalo promete comida rápida pero elaborada, accesible y que destaca sobre la comida rápida convencional. Creen firmemente en la idea de que se puede ofrecer comida rápida sin comprometer la calidad ni la artesanía.
Ogalo carecía de un posicionamiento que lo diferenciara, de un sistema de marca capaz de transmitir el verdadero valor de su producto y de su negocio. En un mercado y una ciudad como Sídney, donde la comida rápida informal se estaba consolidando con ofertas y marcas frescas, Ogalo aparecía como una marca descuidada, carente del atractivo y la coherencia necesarios para conectar con su público y atraer su atención.
La clave: la tradición y el legado familiar en el centro de su estrategia.
Este es, en resumen, el “por qué” de la marca, su razón de ser: demostrar que el pollo rápido puede tener sabor, carácter y alma.
El corazón de Ogalo y ese alma del que hablamos reside en esa receta portuguesa de pollo marinado, desarrollada y perfeccionada a lo largo de muchos años, base de su éxito como negocio y punto de partida para construir su identidad de marca, ya que es su verdadero factor diferenciador. Especialmente en un mercado en el que la rapidez suele estar ligada a la falta de cuidado, Ogalo marca la diferencia al situar su herencia y su legado como pilares de un valor y una propuesta de marca distintivos.
Por lo tanto, la estrategia de marca se basa en recuperar esa tradición y esos orígenes para proyectarlos hacia el futuro. El objetivo es dejar atrás esa percepción negativa y presentar al mundo una nueva personalidad de marca: accesible, nostálgica, con los pies en la tierra y percibida como cercana. Una marca que rescata lo mejor de su pasado para competir en el presente con una narrativa clara, esta vez coherente y conectada con el público al que queremos dirigirnos.
Ogalo se presenta como una marca accesible y cercana, sin caer en los códigos de la comida lowcost. La identidad refleja ese término medio: popular, cercano y accesible, pero con coherencia y estilo propio.
Todo esto se refleja, en primer lugar, en el logotipo, que tiene un carácter humano, como si fuera una firma personal, y en la tipografía, que desempeña un papel fundamental en la construcción de la voz de la marca. Se compone de una fuente principal con un estilo retro, complementada por una fuente secundaria más geométrica que aporta mayor neutralidad, legibilidad y modernidad, equilibrando el pasado y el presente.
La paleta de colores apenas varía, ya que es lo único que los hace reconocibles, por lo que solo se han cambiado los tonos por otros más vibrantes y cálidos.
En términos estratégicos, todo ello proporciona una mayor diferenciación en el mercado respecto a los competidores directos gracias a una personalidad única. A su vez, otorga a Ogalo un posicionamiento más atractivo y competitivo, ya que lo sitúa dentro de la categoría de comida rápida informal, un segmento con un valor percibido más alto que la comida rápida barata.
Ahora es posible crear esa conexión emocional con el consumidor, ya que ahora existe algo que contar, una narrativa e historia basada en la historia familiar y la razón por la que nació Ogalo, lo que la convierte en una marca más cercana y relevante que antes.
carlosevillano.gmz@gmail.com